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crónicas de viajes: londres
Viajes

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Londres en tres días
Texto: Juan Carlos Enrique / Fotos: Arantxa Gil y recursos públicos de la www

 

 

PREPARANDO EL VIAJE
(29/12/2004)

tower bridgeEl inicio de operaciones de la compañía aérea de bajo coste Ryanair desde el aeropuerto de Valencia y la interesante oferta que permitía volar hasta Londres - Stansted por menos de 0,99 € más impuestos por trayecto, era suficiente motivo para que tras dos minutos de duda y tras consultar mi agenda, pulsara el botón correspondiente en la web de Ryanair para formalizar la compra y preparar mi primer viaje a Londres.

Una vez formalizada la compra, el segundo paso fue hacerme con una buena guía de viaje de la ciudad. En mi caso no tengo dudas. Siempre que hay una guía Lonely Planet disponible del destino elegido, recurro siempre a ella. Las Lonely, además de ser guías exhaustivas, tienen siempre la ventaja de incluir detallada información destinada a mochileros y viajeros independientes, por lo que contienen información sobre alojamientos para estudiantes y viajeros con bajo presupuesto. Además de encontrar los destinos más turísticos, estas guías ofrecen información de barrios y zonas poco frecuentadas, que normalmente no se puede encontrar en guías al uso. Más información sobre estas guías en español, en la web lonelyplanet.es

Londres tiene cinco aeropuertos internacionales, por lo que es conveniente informarse de cual es nuestro aeropuerto de llegada - en mi caso Stansted a 56 kilómetros al nordeste del centro de Londres - y conocer las comunicaciones con que contamos para llegar a nuestro destino final. Todos los aeropuertos de Londres están evidentemente bien comunicados con el centro de la ciudad por tren, autobús y taxi. Solo el principal aeropuerto de Londres - Heatrow - está además comunicado por metro. Pese a las buenas comunicaciones, puede ser complicado llegar desde un determinado aeropuerto a una zona concreta de Londres, sobre todo a altas horas de la madrugada. Hay que tener en cuenta que las compañías de bajo coste ofrecen sus mejores precios en vuelos que tienen horario de partida a horas intempestivas.

Otro asunto a resolver era el del alojamiento. Pensé en resolver el asunto sobre la marcha una vez en Londres, pero mi total desconocimiento de la ciudad, lo elevado de los precios de la misma y mi bajo conocimiento de la lengua, me hizo ser prudente y localizar alojamiento antes de partir para evitar sorpresas desagradables. En el caso de Londres, internet ofrece infinitos recursos donde encontrar alojamiento. Algunos de ellos los destaco en la columna DE INTERÉS. Después de un buen rato considerando opciones, me decanté por reservar a través de una página web, en el Victoria Hostel. Un albergue juvenil y de estudiantes - se anuncia como "the youth and student hotel" - situado en la zona de Victoria, muy cercano a Victoria Station, lugar que tiene comunicación directa por tren y autobús con el aeropuerto de Stansted, mi lugar de llegada.

DE INTERÉS. LA REVOLUCIÓN DE LAS LOW COST.

La irrupción de las low cost o compañía aéreas de bajo coste en el mercado ha supuesta toda una revolución en el transporte aéreo de viajeros. Las low cost no solo han abaratado de manera espectacular el precio de los billetes, sino que además han propiciado la dinamización y aparición de nuevos aeropuertos.

Las ajustadas estructuras de costes de estas compañías les obligan a operar desde aeropuertos pequeños o secundarios, lo que facilita en muchos casos el acercar el transporte aéreo a ciudades tradicionalmente ajenas a este medio de transporte. Compañías como Ryanair, Vueling, easyJet o Virgin, ofrecen la posibilidad de volar a los principales destinos nacionales y europeos a precios realmente bajos.

Hay que tener en cuenta al contratar con una de estas compañías, algunos inconvenientes:

1. Los aeropuertos de destino serán con toda probabilidad secundarios y por tanto lejanos a la ciudad de destino. A veces muy lejanos.

2. No podemos esperar comodidades a bordo. La separación entre butacas será probablemente mínima - un problema para quienes tenemos cierta envergadura - y no existirá catering ni ningún tipo de servicio gratuito a bordo.

3. Los horarios de llegada y salida serán por norma, bastante intempestivos.

Si estamos dispuestos a asumir estos inconvenientes, podremos viajar por muy poco dinero, algo impensable hace muy pocos años.

 

ALGUNAS LOW COST QUE OPERAN EN ESPAÑA

Ryanair
Vueling
easyJet
Virgin Express

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DÍA 1 : LONDRES BAJO LA LLUVIA

(11/2/2005)

ambiente calle comercialEl avión de Ryanair que me lleva desde el aeropuerto de Valencia hasta Stansted no es precisamente amplio. La separación entre butacas es excesivamente pequeña y las dos horas y media que dura el trayecto, se hacen realmente incómodas para toda persona de cierta envergadura. Es un precio a pagar si queremos volar a bajo precio. Eso sí, Ryanair ameniza el vuelo con mil y una ofertas que se anuncian por la megafonía del avión a un volumen atronador, que impide dormitar. Venden bebidas, chocolatinas, billetes de tren, boletos para un sorteo. De todo.

Stansted resulta ser un moderno aeropuerto mucho más grande de lo que se podía esperar. Hay un sistema de tren que conecta las distintas terminales. Está perfectamente señalizado y sin problemas se llega a la salida sabiendo que el tren y el autobús son las opciones que hay para llegar al centro de Londres.

El trayecto en el autobús A6 hasta mi destino, Victoria Station, es largo. En total 1 hora 45 minutos de recorrido. Por el camino, un cielo plomizo y una intermitente lluvia me dan la bienvenida a la capital del Reino Unido.

Tras llegar a Victoria Bus Station - hay una Victoria Train Station junto a esta -, me dirijo a pie a la búsqueda de mi albergue, muy cercano a mi punto de llegada. Ando en dirección al sureste por la calle Elccleston Bridge que luego se convierte en Belgrave Rd creándome cierto despiste. En esa misma impersonal calle, en dirección a la estación de metro de Plimlico, se encuentra mi albergue el Victoria Hostel. Hay muchos pequeños hoteles por la zona.

Victoria Hostel tiene su encanto. Nada más cruzar el umbral de la puerta se observa que aquel es un establecimiento frecuentado por mochileros y estudiantes. Muchos jóvenes de aspecto estrafalario y de toda procedencia, contribuyen a crean un ambiente cosmopolita.

Mi habitación consta de seis camas agrupadas en tres literas, además de un lavabo y un pequeño armario, todo compartido. Los baños y las duchas se encuentran a pocos metros y planta y se comparten entre las tres habitaciones de la planta. Todo está en correcto estado de limpieza y conservación, y lo más importante, parece acogedor. Más que razonable por las 12 a 20 £ que cuesta la cama dependiendo si es en una habitación con más o menos gente, si es femenina o mixta y si tiene o no lavabo. Toda una ganga en la ciudad más cara de Europa.

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UN PRIMER PASEO POR LONDRES

Tras instalarme en el que será mi alojamiento durante el fin de semana, salgo a la calle con la intención de pasear. Vuelvo a mi punto de origen, Victoria Station y tras una breve parada en el centro comercial de la estación donde repongo fuerzas en un puesto de comida rápida con unos tallarines con pollo y verduras al curry, junto con un aromático te al jazmín, mi dirijo hacia el cercano Buckingham Palace, avanzando por Buckingham Palace Rd hacia el norte. No tiene pérdida. Una fina lluvia cae sin pausa, mientras tras la verja del palacio, cuatro miembros de la guardia real que miran impasibles al frente, ante algunos turistas que como yo, llegamos decepcionados al lugar esperando el famoso cambio de guardia, que no se producirá hasta las 11.30 del día siguiente.

Dejo atrás Buckingham Palace mientras la noche comienza a caer sobre Londres. Me adentro en St. James Park en dirección al Soho, más al norte. Los grandes parques urbanos de la ciudad son sin duda uno de sus atractivos. Anocheciendo y con la omnipresente llovizna, el parque presenta un aspecto agradablemente otoñal. Ando por los senderos del parque, siempre en dirección norte, hasta llegar a su extremo norte que desemboca en The Mall, frente al Institute for Contemporany Arts ICA, uno de los muchos centros culturales de Londres. Avanzo hacia el noroeste ya por la cercanías de Picadilly Circus. Ante mis ojos desfilan un sinfín de calles repletas de lujosos establecimientos de las principales marcas de moda. Hasta la española Zara tiene una impresionante tienda en la zona. Numeroso público, fundamentalmente mujeres con apariencia de alto poder adquisitivo, recorren la zona haciendo sus últimas compras del viernes.

Sigo callejeando con rumbo inseguro a la caza del Soho londinense. Y la transformación del paisaje y de las gentes con que me cruzo, me hacen suponer que voy en la dirección correcta. Donde antes había anchas calles comerciales, ahora se ven calles más estrechas y serpenteantes. Donde antes había mujeres cargadas con bolsas de Gucci o Versace ahora veo gentes vestidos de forma estrafalaria o simplemente provocadora. El ambiente bohemio y por qué no decirlo, un tanto peligroso se respira en la zona.

Al final, mis pasos me llevan finalmente la Soho Square. Una plaza ajardinada que se presenta tranquila a aquellas primeras horas de la noche. Me llama la atención uno de sus casas, de estilo Tudor, que se destaca claramente del resto de arquitectura de la zona.

Estoy ya cansado y pretendo madrugar al día siguiente así que reemprendo el largo paseo de vuelta a mi hotel. De vuelta hago un alto en Picadilly Circus, algo así como un cruce de caminos - quizás comparable a la Puerta del Sol madrileña - que pasa por ser uno de los lugares más tumultuosos de Londres. La zona hace honor a su nombre y realmente recuerda a un circo la impresionante multitud de londinenses y turistas de toda procedencia que deambulan bajo los inmensos anuncios luminosos, tan característicos de este lugar.

En una de las calles cercanas a Picadilly, un alto para cenar. Esta vez será un lamb kebab - bocadillo turco de cordero - y una pinta en una impersonal cafetería. Me he propuesto disfrutar de la multiculturalidad gastronómica de Londres, aunque sea probando comida rápida internacional.

El paseo hacia Victoria me lleva un instante por la impresionante Trafalgar Square, centro neurálgico de Londres, donde observo por un instante la columna de Nelson y el impresionante edificio de la National Gallery, museo que alberga entre otras pinturas famosas, Los Girasoles de Van Gogh.

La última etapa de mi paseo, me lleva por casualidad a la Catedral de Wetsminster, muy cercana a Victoria Station. Me sorprende la belleza del majestuoso edificio, perfectamente iluminado. Será la última imagen que me llevaré de Londres antes de retirarme a descansar a mi litera de la habitación compartida del Victoria Hostel.

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DÍA 2 : LONDRES HISTÓRICO, LONDRES COSMOPOLITA
(12/2/2005)

El día comienza para mí poco antes de las 8 de la mañana. Mis compañeros de habitación siguen durmiendo. Armaron bastante alboroto cuando llegaron de madrugada. Era noche de viernes.

Tras la ducha en el baño compartido de la planta, bajo al comedor del albergue. El ambiente es multicultural y juvenil. El establecimiento ofrece café, leche, té, cereales y pan tostado. Hay que servirse uno mismo el desayuno y luego lavar la vajilla utilizada. Es un albergue, no hay que olvidarlo.

Tras el desayuno y tras un vistazo a mi Lonely Planet, decido los planes de hoy. Decido visitar uno de los lugares más emblemáticos de la ciudad, la Torre de Londres. Iré en metro.

 

LONDON TOWER

torre de londresTras un corto paseo hacia el sureste desde la estación de metro Bank - la linea District que llega directa a Tower Hill está hoy cerrada por avería - , llego al impresionante complejo de la Torre de Londres, situado junto al Támesis y otro de los símbolos de la ciudad, el Tower Bridge.

Los Beefeaters reciben a los turistas en la puerta principal de la Torre de Londres con su representación dramatizada. Los observo durante unos minutos y después decido aventurarme en el complejo por libre. La lluvia y el gélido viento invitan a entrar en uno de los edificios. Empiezo por la White Tower, que ocupa el centro del complejo de la Torre. Una impresionante colección de armas y armaduras de los siglos XVI y XVII, ocupa las tres primeras plantas de la construcción. Resulta impresionante el ingenio humano a la hora de inventar artilugios para la guerra. Las armaduras son impresionantes. ¿Cómo diablos podían enfundarse esas corazas y librar una batalla? Increíble.

Tras la White Tower, me dirijo a la Jewel House, el edificio que alberga una sorprendente colección de joyas reales. Las piezas se exhiben en un ambiente pomposo, mientras suena música victoriana y se proyectan vídeos de la coronación de su graciosa majestad. God save the Queen! Los niños, ajenos a la majestuosidad del momento, corretean arriba y abajo por el recinto. Agobiante, mejor salgo de aquí cuanto antes.

Un último paseo por los jardines interiores de la Torre de Londres me descubren que el verdadero encanto está aquí, bajo la lluvia y lejos de los grupos de turistas que huyen del viento, el frío y la lluvia. Aquí, por un momento respiro la historia que rezuma el complejo.

TARIFAS

La entrada al recinto de la Torre de Londres cuesta de 9 a 14 £. Con carnet de estudiante cuesta 11 £. Los precios de las entradas al patrimonio cultural son acordes a los altos precios de la ciudad. Sin embargo en la mayoría de museos la entrada es gratuita.

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LA CITY

imagen del skyline de la cityMe dirijo a pie hasta el centro financiero de la ciudad, conocido como La City. Hoy, por ser sábado, los impresionantes edificios de oficinas y los lujosos restaurantes de la zona se muestran vacíos. Me resulta difícil imaginar el barrio en plena efervescencia durante el horario de apertura de los despachos. Bajo el cielo gris y el viento helado, la City presenta hoy el aspecto de una moderna ciudad fantasma. Algunos de los edificios llaman poderosamente mi atención. La Swiss Tower es uno de los más grandiosos edificios de la zona. Esta torre de cristal predomina en el paisaje de la City. También me sorprende el edificio de la Lloyd's, una torre gigantesca de metal y cemento de formas redondeadas, que aparece vacío y fantasmal como toda la City londinense.

Subo al metro de nuevo en la estación Bank, donde admiro un instante el edificio del National Bank, y me dirijo de nuevo a Picadilly Circus con la intención de visitar de nuevo el Soho.

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EL SOHO AL MEDIODÍA

La actividad en el Soho y alrededores parece no detenerse tampoco durante el día. Es mediodía y el barrio ofrece una interesantísima oferta culinaria que da buena idea de la multiculturalidad de Londres y del propio Soho londinense. Cocina india, japonesa, británica, española, caribeña, italiana, francesa, canadiense o belga, puede encontrarse en establecimientos más o menos lujosos del Soho. Aunque es hora de comer y tengo hambre, me resulta realmente difícil decidirme por un establecimiento en concreto. Decido dejar la comida para más tarde y tomar una pinta de cerveza en un animado pub. Es mediodía pero hay partido de la Premier League. Juega el Chelsea, uno de los equipos de Londres. Y cómo no, el pub presenta un gran ambiente. Mi primera incursión en un pub londinense y en pleno partido. Es agradable, sobre todo a medida que la pinta de Guiness comienza a hacerse notar.

De nuevo a la calle. Hay hambre. Una vuelta y otra más por las calles del Soho donde abundan los restaurantes. El efecto embriagador de la cerveza hace que sea incapaz de decidirme... ¿japonés? ¿belga? Al final decido no complicarme la vida y tomo un kebab en un pequeño local. Comida rápida pero agradablemente especiada. Aprovecho la pausa para repasar mi guía de viaje y decidir un lugar para visitar durante la tarde. Decidido. Será el cercano British Museum.

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THE BRITISH MUSEUM

entrada al british museumEl imperio de su graciosa majestad, acumuló en la época victoriana en The British Museum, todo tipo de tesoros provenientes de los cinco continentes. Produce una gran tristeza visitar el espacio dedicado al antiguo Egipto y ver el trato que los exploradores británicos del siglo XIX dieron al patrimonio de este expoliado país. Esculturas, columnas y piezas talladas en mármol y granito, fueron en su momento arrancadas de las tumbas de los faraones, sin demasiado cuidado. En aquella época, los exploradores se traían para Londres todo aquello que pudiese tener algún valor. Así pues, la piedra roseta, clave de la escritura egipcia, preside una sala donde sarcófagos, bustos y toda índole de piezas egipcias se exponen al público.

Si en el pasado se maltrató el patrimonio de terceros países, hoy los británicos no parecen tener más respeto por él. Una multitud ruidosa de visitantes mira, toca y fotografía las piezas expuestas. Uno tiene la sensación de estar contemplando un sacrilegio cuando una niña inglesa rubia y sonrosada, se encarama a un auténtico sarcófago egipcio de dos mil años de antigüedad, mientras su rubio y sonrosado padre le saca una fotografía con el móvil, ante la sonrisa complacida de su rubia y sonrosada madre. Mientras, un par de vigilantes del museo, rubios y sonrosados, charlan animadamente a pocos metros mientras observan la escena sin reaccionar.

Huyendo del gentío, me refugio en una de las casi desérticas salas dedicadas a la Grecia clásica. Aquí no hay multitud, por lo que deduzco que la sala no despierta el interés del público. ¿Será porque en esta sala todas las piezas expuestas están protegidas por unas de cristal? Igual es eso.

Tras recuperar el aliento, me armo de valor y vuelvo a una de las salas más concurridas del British Museum, la que aloja la controvertida colección de mármoles que un día adornaron el Partenón ateniense. Estas piezas fueron robadas en 1806 por un explorador al servicio de su graciosa majestad. De nuevo la sensación de tristeza me invade. Me entristezco por el saqueo que se cometió en el pasado, pero sobre todo por la negativa del actual gobierno británico de devolver a Grecia este patrimonio, y por la muchedumbre que se da cita en el British Museum y que, a mis ojos, no tiene el más mínimo respeto por la historia. ¿A nadie se le ha ocurrido prohibir tocar los objetos, hacer fotografías y rogar un mínimo de silencio al respetable? Es inaudito.

Triste y cabreado, salgo a la calle por la puerta principal del museo. Llueve sobre Londres.

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EL LONDRES MULTICULTURAL: WHITE CHAPEL

Desde el British Museum, de nuevo en metro, me dirijo hasta la estación de Aldgate East, al este de la City. Según mi Lonely Planet, esta es una de las zonas menos visitadas de ciudad, la zona de White Chapel y alrededores. Allí, los grandes edificios de oficinas, dan paso a casas bajas, muchas de ellas muy viejas y humildes.

Osborn/Brick Lane Street es una calle fascinante, donde los restaurantes mayoritariamente indios se mezclan con tiendas de productos alimenticios exóticos, que contrastan con algunos clubs de aspecto vanguardista como el Vive o el Lounge Club que indican la multiculturalidad de la zona. Incluso algún pub tradicional inglés se puede encontrar en esta pequeña Babilonia que es White Chapel. Las gentes de la zona, confirman la riqueza cultural y étnica de White Chapel. Los velos orientales, las jellaba e incluso los burkas, se mezclan con el fashion look de los clientes de los clubs de la zona.

La noche ha caído ya sobre Londres. Es el momento de adentrarme en uno de los clubs de la zona y tomar una cerveza. Con cierta inseguridad - mi vestimenta no es en absoluto adecuada para un club de moda -, traspaso la puerta de Lounge Club, donde nadie parece preocuparse por mi aspecto. No hay portero. Tomo una ensalada fría y una cerveza en la parte baja del local, que ofrece comidas vegetarianas así como hamburguesas. En la parte alta de este atractivo local, un dj ofrece sonidos easy listening a la nutrida parroquia del local. Aunque eso sí, esto es Londres y la interacción de un español mal vestido y solo con el resto de los parroquianos no es cosa sencilla. Aquí cada uno va a lo suyo. Era previsible.

Decido continuar descubriendo la noche londinense, trasladándome a otra zona de ocio, Covent Garden.

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COVENT GARDEN Y TRAFALGAR SQUARE

El metro de Covent Garden es un hervidero de jóvenes londinenses ávidos de cerveza y diversión. Es sábado, son casi las nueve de la noche. La singular plaza de Covent Garden, creada a mediados de los setenta como alternativa turística y de ocio al Soho, es un punto de concentración de turistas. Sin embargo si uno deja la impersonal plaza y se adentra por las calles adyacentes, puede encontrar algún que otro local interesante. Muchos pubs tienen buen aspecto, al igual que muchos restaurantes de la zona. Visito uno de los pubs de Covent Garden, donde una nueva small beer me sirve de pretexto para observar al personal. En la zona hay pubs de todo tipo y dirigidos a todo tipo de público. El local que he elegido está frecuentado por público treitañero.

La última etapa de mi tour nocturno por Londres será en el cercano Trafalgar Square, centro vital de la ciudad. Hay un corto paseo a pie hasta la zona. Allí, me encuentro con un auténtico río humano a la caza de diversión nocturna. Me siento atraído por alguno de los clubes de aspecto exclusivo de la zona, como el Zoo Club, donde los imponentes gorilas de la puerta me indican que no puedo entrar en el local. Desde luego, mi vestimenta - sobre todo mi calzado de treeking - no es la más adecuada para un club de estas características, es comprensible que me nieguen la entrada. Me quedo con las ganas de conocer estos locales y decido retirarme al Victoria Hostel.

Mañana será otro día.

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DÍA 3 : DE LA NATIONAL GALLERY A CAMDEN TOWN
(13/2/2005)

THE NATIONAL GALLERY

edificio de the national galleryInicio mi última jornada en Londres, visitando The National Gallery. Trafalgar Square presenta de buena mañana un curioso aspecto en esta gélida mañana de domingo. Al paisaje dibujado por la Columna de Nelson, el Pall Mall y el propio complejo del museo, hay que añadir el colorido de los gallardetes y farolillos que ocupan el centro de la inmensa plaza. La comunidad china londinense celebra hoy el inicio del Año Nuevo Chino. A primera hora de la mañana, se están ultimando los preparativos para el acto que tendrá lugar más tarde.

Tras una espera de más de una hora en la puerta de la galería, ya que no abre hasta las 10 de la mañana, el museo abre sus puertas ante un público escaso. La visita a The National Gallery, una de las pinacotecas más importantes del mundo, requerirá su tiempo. Así que me lo tomo con calma. Realizaré la visita por orden cronológico. Comienzo por la zona donde se exhiben las pinturas religiosas fechadas entre los años 1250 y 1500. En total son 16 salas dedicadas a esta época. La mayoría de las pinturas son de escuela italiana y algunas de otras procedencias geográficas. Estas obras, observadas tras más de cinco siglos, nos recuerdan su función en su época. Las escenas de santos, mártires, vírgenes y pasajes bíblicos, servían para que la población mayoritariamente analfabeta, pudiese entender los mensajes de la Iglesia. Muchos de los cuadros presentan escenas terroríficas, destinadas a provocar el miedo entre los fieles. Esa era la intención. Resulta interesante buscar las diferencias entre las distintas escuelas y las distintas épocas. Aunque se trataba de arte figurativo en todos los casos, hay notables diferencias en el uso del color, la luz y la perspectiva. Primitivo en muchos casos y sorprendentemente avanzado a su tiempo en otros. Sorprende la fuerza del veneciano Mantegna (1430-1506). Me llama la atención el hiperrealista "San Miguel triunfando sobre el demonio" de Bartolomé Bermejo (1468-1495). Son imágenes que un día ocuparon su lugar en oscuras y hediondas iglesias y catedrales, y que pese a su sencillez técnica, transmiten todavía sensaciones que los temerosos e ignorantes fieles deberían sentir al verlas. Infunden respeto.

los girasoles. van gogh.La zona dedicada al renacentista siglo XVI, presenta un excelente fondo de artistas renacentistas. Me encuentro frente a frente con piezas de Leonardo Da Vinci, Tiziano, Miguel Ángel, Tintoretto o Veronese. No solo de italianos se alimentó el XVI. Descubro en esta zona al pintor flamenco Joaquim Beuckelaer, a través de sus "Cuatro Elementos". Cuatro pinturas de gran formato que me cautivan. En las salas dedicadas al siglo XVII, brillan con luz propia la sala dedicada al siempre sorprendente Rubens y la sala dedicada a pintores españoles. "Sansón y Dalila" es la obra más importante de las pintadas por Rubens que se exhiben en el museo. En la sala dedicada a los pintores españoles del XVII, en la que por afinidad me detengo, encontramos piezas de Zurbarán, Velázquez y Murillo.

Decido acelerar el paso en mi visita a la parte final del museo, las salas dedicadas a las pinturas de entre 1700 y 1900. Por ello, voy directamente a las sala 45 donde se expone una de las joyas del museo. Contra todo pronóstico "Los Girasoles" de Vincent Van Gogh, no parece despertar una excesiva expectación entre el público del museo, que a esa hora ya es abundante. La sala que muestra los siete Van Gogh con que cuenta la pinacoteca apenas tiene visitantes. Y no hay nadie delante del más famoso cuadro del holandés loco. A primera vista el cuadro me decepciona profundamente. Los trazos gruesos, casi infantiles, no me resultan atractivos. Sin embargo tras dedicarle un tiempo a "Los Girasoles" y al resto de los cuadros del autor expuestos, acabo por percibir la fuerza que transmite la obra. Me sorprende la fuerza de otro de sus cuadros "A Wheatfield, with Cypresses". En la misma sala se pueden ver otras interesantes pinturas. Cézanne no deja indiferente con sus paisajes y retratos. También impresionan el color y la vida que transmiten las pinturas de Reurat, Rousseau y Renoir. Y no menos impactantes resultan las pinturas impresionistas de Monet y Manet, así como las imágenes marineras de Josep Mallord William Turner.

Tras tres largas horas en el museo, decido abandonarlo, abrumado. Soy incapaz de asimilar tanta belleza. Sin duda The National Gallery merece varios días de visita para abarcar en toda su magnitud esta impresionante pinacoteca.

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EL MERCADO DE CAMDEN TOWN

estación de metro CamdenEl más concurrido de los mercados al aire libre londinenses, con permiso del hollywoodiense Notting Hill / Portobello, es sin duda Camden Town. Son muchos los londineneses que a mediodía del domingo se dirigen hacia Camden Town para pasar el resto de la tarde. Buscar una ganga, pasear y comer algo, es un buen plan para un día de resaca dominical.

Camden Town es, desde la misma estación de metro, un auténtico hervidero de gente mayoritariamente joven, que se desplaza en dirección norte. Llama la atención lo variopinto de las gentes de la zona. Todas las tribus urbanas imaginables tienen sus representantes en Camden Town: punks, góticos, pijos, poppies, raperos, rastas, travestis, heavys y freakys de toda ídonle y procedencia pululan por la zona. Los productos que se venden en las interminables tiendas y puestos callejeros de Camden Town, son tan variados como el público que los compra. Desde ropajes góticos dignos del mismísimo Robert Smith, hasta kimonos orientales y camisetas de grupos de rock, pasando por trajes clásicos antiguos de segunda mano. Además de calzado imposible, lencería sado-maso, éxtasis herbales y popper - prohibido en media Europa -, abrigos de piel de imitación, marroquinería, juguetes, bisutería, artesanía... Absolutamente todo lo relacionado con la moda y estilos de vida alternativos se vende en Camden Town.

La gastronomía también es otro de los signos distintivos de la zona. En un sinfín de puestos callejeros, se oferta comida de los cinco continentes: centroafricana, marroquí, ecuatoriana, japonesa, tailandesa, india o turca y los menos exóticos establecimientos de kebabs y pizzas. La mayoría de estos establecimientos son pequeños y económicos, y sirven la comida en envases de plástico o cartón, para poder comer en la calle, mientras se va de shopping. Las sensaciones olfativas son sencillamente indescriptibles. Los olores de las especias, el te, los vinos aromáticos y las sabrosas comidas, se mezclan con los olores que desprenden pieles, inciensos y jabones. Tal explosión olfativa recuerda a la de un zoco árabe.

El entorno de los mercados de Camden Town, tiene también un indiscutible encanto. El Grand Union Canal, discurre de parte a parte de la zona comercial, y por él circulan embarcaciones que remontan el cauce del mismo, mediante un curioso sistema de esclusas, como si se tratase del Canal de Panamá.

Recorro las tiendas de la vía principal de la zona, Camden Lock, así como el mercado cubierto. Y cuando parece que ya has recorrido las zonas de interés - el Mercado Cubierto de Camden, Mercado Camden Canal y Mercado de Camden Lock - , aparecen nuevos rincones. Desde la Candem Town Station, avanzado hacia el norte y girando a la izquierda justo debajo del puente metálico que sostiene los railes del tren, aparece la más interesante zona de Camden Town. Se trata del mercado llamado The Stables. Tras un tramo de tenderetes un tanto aislados, uno se adentra a la zona dedicada a la ropa de segunda mano - auténtica moda vintage en algunos casos - y más allá, las antigüedades, además de muchos establecimientos gastronómicos. Hago una pausa en una tetería marroquí , donde en un ambiente de lo más auténtico, se sirve además del aromático the a la mente, pastas árabes e incluso tajine y cous cous.

Mi paseo por Camden Town, que comenzó a mediodía, se prologa hasta ya caída la noche, momento en que los establecimientos comienzan a cerrar sus puertas, y el gentío inicia el camino de vuelta hasta sus lugares de origen. Me dirijo de nuevo a la atestada Camden Town Station, para regresar hacia el centro para dar un último y largo paseo por Trafalgar Square y por St. James Park, antes de dirigirme hasta mi albergue de Victoria, donde trataré de descansar unas horas. A las cuatro de la madrugada saldré para el aeropuerto de Stansted, de regreso a Valencia, para directamente dirigirme a mi despacho en Castellón.

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Más información de interés

 

ALOJARSE EN LONDRES

Las posibilidades que una ciudad como Londres ofrece para alojarse son infinitas.

Desde hoteles de lujo que pueden costar más de 300 £ la noche, hasta albergues juveniles frecuentados por mochileros y estudiantes donde por 15 £ puedes alquilar una litera en una habitación compartida.

A continuación se incluyen algunas direcciones en castellano y/o inglés que nos pueden servir de ayuda para encontrar alojamiento en Londres.

Bookings.es
totalstay.com
Generator London
Astor Hostels

Hay muchísimas más páginas en la red.

 

DE STANSTED AL CENTRO

Los cinco aeropuertos de Londres están bien comunicados con el centro de la ciudad. En el caso de Stansted tenemos la opción del tren o del autobús.

El tren Stansted Express conecta el aeropuerto con la estación de Liverpool Street. Hay trenes cada 15/30 minutos y el trayecto cuesta 13 £.

Por su parte el autobús Airbus A6 conecta el aeropuerto con la estación Victoria Coach. Hay uno cada media hora, aproximadamente. El trayecto cuesta 7 £.

Un taxi desde Stansted al centro costará de 70 a 80 £. No es recomendable esta opción por su elevado coste.

 

LOS PRECIOS DE LONDRES

Londres es la ciudad más cara de Europa. Y eso se nota también en los servicios más básicos como el transporte público. Sorprende un viajero que un billete de metro - the tube - cueste de 2 a 4 £. Estos precios altos se reflejan también en alojamientos y, restaurantes, aunque uno puede viajar con un gasto relativamente pequeño si descarta alojarse en lujosos hoteles y come en los interesantes puestos de comida callejera de la ciudad. Los taxis tienen precios altos por lo que convendrá evitarlos. Su uso para un viajero con poco presupuesto solo se justifica de noche.

 

LOOK RIGHT, LOOK LEFT

Es importante recordar que los ingleses conducen por el lado izquierdo de la calzada. Al contrario que el resto del mundo. Esto puede generar enormes problemas al viajero si decide alquilar un vehículo. Esta peculiaridad y el caótico tránsito rodado de Londres hacen muy poco recomendable el uso de coche alquilado en esta ciudad. Es mucho más oportuno utilizar el transporte público para desplazarnos.

Afortunadamente para el peatón, en la calzada se nos recuerda constantemente que en lugar de mirar hacia la izquierda antes de cruzar, hay que hacerlo hacia la derecha.

 

RECURSOS SOBRE LONDRES EN LA RED

De todas las páginas de internet dedicadas a Londres, quizás la más útil y completa sea Visit London. Es esta página oficial tenemos información de la ciudad. Desde medios de transportes, hasta espectáculos, pasando por restaurantes e información para el colectivo gay. Está en inglés.

www.visitlondon.com

 

LA CITY

El centro financiero de Londres, la City, es visita obligada para todo aquel viajero interesado en la arquitectura contemporánea. Es especialmente recomendable visitar la zona en fin de semana, cuando las oficinas están cerradas y el barrio financiero ofrece un clima único. Uno tiene la sensación de estar ante un colosal museo donde las piezas son los enormes edificios de oficinas.

 

THE BRITISH MUSEUM

El British Museum es uno de los mas antiguos e importantes del mundo. En este enorme edificio, cuyo impresionante patio interior alberga una cúpula diseñada por Norman Foster, es visita casi obligada para todo visitante. Los fondos del British Museum, procedentes de los continuados saqueos del Imperio Británico en todo el planeta, constan de unos siete millones de piezas.

Es una visita que produce una sensación agridulce. Por una parte estamos ante la mayor colección de arte antiguo del mundo. Por otra, este arte proviene de robos en toda regla y hoy en día no parece que se le tenga el respeto que merece.

La entrada principal del museo está en Great Russel Street. Las estaciones de metro más cercanas son Tottenham Court Road y Russell Square. La entrada al British Museum es gratuita.

Web del British Museum

 

COMER EN LONDRES

Como puede esperarse de una gran ciudad como Londres, la oferta gastronómica es inabarcable. Desde comida rápida asiática en un puesto callejero de Camdem Town, hasta un lujoso y carísimo restaurante de alta cocina de South Central y el West End, las opciones son muchísimas.

Los restaurantes indios - curry o tandoori - abundan en toda la ciudad, debido a la intensa relación histórica entre la India y Gran Bretaña. Especialmente interesantes son los que encontraremos en White Chapel. Aunque los hay por toda la ciudad.

La cocina tradicional británica, que podremos disfrutar en muchos pubs tradicionales, no es nada atractiva.

Hay que tener en cuenta que en Londres se come y se cena temprano. La mayoría de restaurantes sirven comidas de 12.00 a 14.00 horas y cenas de 19.00 a 22.00.

Los precios son muy elevados. Si viajamos con bajo presupuesto,la comida rápida comprada en la calle será la mejor opción.

 

THE NATIONAL GALLERY

Con más de dos mil pinturas en exhibición, The National Gallery es una de las más importantes pinacotecas del mundo. Por cantidad y calidad de las pinturas que se exhiben. Además de la exposición permanente que ocupa la mayor parte del museo, se programan exposiciones temporales muy interesantes, por lo que conviene informarse.

. La entrada es gratuita a la exposición permanente, pero se cobra entrada para las exposiciones temporales.

El museo abre diariamente de 10 a 18 horas. Los miércoles alarga su horario de apertura hasta las 21 horas.

El público de The National Gallery es mucho más respetuoso que el del British Museum. Afortunadamente aquí no se permiten fotos ni móviles. Eso sí, se echa en falta un poco más de silencio, tanto por parte de los visitantes como del propio personal del museo.

Web de The National Gallery

 

LOS MERCADOS DE LONDRES

Los mercados de Londres son sin duda un aliciente más de la ciudad, además de ofrecernos una interesante oportunidad para encontrar una auténtica ganga, también son un reflejo de la vida de los londinenses.

El escaso tiempo de que dispuse, hizo que solo me pudiese plantear la visita a uno de ellos, el de Camden Town, posiblemente el más activo de la ciudad. Pero existen otros muchos mercados interesantes.

En la zona de Covent Garden, encontramos mercados destinados fundamentalmente al turismo.

En Notting Hill, el mercado de Portobello Rd. es el segundo más animado de Londres después de Camden Town. La película "Notting Hill" tuvo mucho que ver.

En White Chapel, se instala un colorido mercado de flores.

El Mercado de Boroug, en la calle del mismo nombre, es el mejor mercado de comestibles de la ciudad.

Conviene informarse de los días y horarios de mercado. La mayoría de ellos abren solo durante el fin de semana

 

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