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crónicas de viajes : cuba
Viajes

Cuba 2007: Santiago, Isla Juventud, Viñales, Pinar del Rio, María la Gorda y Guanabo.
Texto: Juan Carlos Enrique / Imágenes: Juan Carlos Enrique y WWW

 

 

EL LARGO VIAJE HACIA CUBA
(17/7/2007)

Mi amigo Javier Mazorra, periodista de turismo, me contaba que, después de haber viajado durante años por todo el planeta, ha decidido centrarse únicamente en viajar por el continente europeo. ¿La razón? Se cansó de los largos viajes intercontinentales. Y no es para menos.

Hay que armarse de paciencia para afrontar un rutinario viaje compuesto por una sucesión de desplazamientos en coche, tren y avión, con las consabidas esperas en estaciones de tren y aeropuertos, que en mi caso, se prorrogaron durante casi veinte horas desde la salida de mi casa en Castellón, en España hasta la ciudad de La Habana, en Cuba. Se hace pesado, mi querido lector. Sólo la compañía de un buen libro consigue romper la rutina de un trayecto sin prácticamente alicientes. Es el precio que hay que pagar por alejarse unos cuantos miles de kilómetros de la cotidianeidad.

Anoche, llegué por fin a La Habana, penúltima escala del primer tramo de mi viaje. En la conocida casa de Dulce María, en el Vedado. Tras unas insuficientes horas de sueño, partí de nuevo, para trasladarme en un peligrosamente deteriorado Yak42D soviético, hasta mi primer y deseado en Cuba: Santiago de Cuba, capital del oriente cubano.

Fue en este último vuelo, donde ya se rompió finalmente la monotonía del viaje y tuve por fin la sensación de haber iniciado mi aventura cubana. Ayudó el que tuviera la suerte de compartir butaca y conversación con Tamara Columbié, dirigente de la poderosa Federación de Mujeres Cubanas, quien se trasladaba hasta Santiago de Cuba junto con Gladys Gutierrez, secretaria de estado de la Presidencia de la República Dominicana, para asistir en el municipio de Segundo Frente, a un acto de homenaje a Vilma Espín, mujer del dirigente cubano Raúl Castro –hermano del comandante en jefe-, recientemente fallecida. Pese a que la dirigente dominicana se mantuvo en un discreto segundo plano mientras Tamara y yo hablábamos, no sin ciertas precauciones por mi parte, sobre política, acabó por darme su tarjeta y ofrecerme su hospitalidad si en un futuro visitaba República Dominicana. Prometí presentarme a las puertas del Palacio Nacional dominicano, sede de la presidencia de la república y preguntar por ella. Sorprendentemente, me invitó a que lo hiciera. Así es la legendaria hospitalidad caribeña.

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PANCHITA VENTOLERA: UN PRODUCTO DE LA LUCHA DIARIA
(17/7/2007)

No fueron Tamara y Gladys las únicas mujeres que conocí a mi llegada a Santiago de Cuba. Mi buen amigo Santiago Vallina me tenía una sorpresa a mi llegada a su casa en la calle Aguilera. Juanca, ¿no viste ahí abajo a Panchita Ventolera? El misterio se mantuvo hasta que bajamos a la calle. Allí estaba Panchita, un automóvil Plymouth norteamericano del año 1946 en el que Santiago ha estado trabajando los últimos cuatro años. Con gran pericia, poco dinero y mucho invento, -no debe ser fácil encajar un motor de arranque soviético en un automóvil clásico americano-, Chago ha conseguido convertir un montón de chatarra inservible en un vehículo operativo reconvertido en una furgoneta, con la que espera hacer servicios de transporte a los particulares y obtener unos pesos adicionales. Tal como comentó un viandante que ha seguido con atención la evolución del vehículo, siempre parqueado en la céntrica calle aguilera… Caballero, es usted un héroe.

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THE CUBAN WAY OF LIFE
(19/7/2007)

Muchas veces me preguntan por el motivo que me lleva a viajar a Cuba una y otra vez. Y yo mismo me hago esa pregunta. Siendo tan grande y fascinante este planeta, y habiendo tantos rincones que deseo firmemente conocer, ¿por qué dedico la mayoría de mis escasas oportunidades para viajar a regresar a este rincón caribeño? No es por culpa de una mujer -¡o varias!-, como incluso mi propia familia llegó a sospechar en cierto momento. Lo que realmente me atrae de este país es el haber encontrado desde mi primer viaje gente maravillosa que, sin pensárselo demasiado, me ha ofrecido la oportunidad sumergirme en su modo de vida.

Sin duda, querido lector, lo que más me atrae de Cuba no son sus mujeres, ni su clima tropical, ni sus playas, ni su historia, ni su naturaleza exuberante… es mucho más sencillo que todo eso: me atrae el estilo de vida cubano.

Hay que conocer bien el país para poder ver más allá de las casas humildes, de las gentes sencillas y de la imagen distorsionada de Cuba que se nos vende, tanto por el propio régimen cubano, como por la influencia norteamericana en los medios de comunicación de todo el mundo.

Cuba y sus gentes tienen necesidades, como no. Pero saben vivir. Con dinero o sin dinero, el cubano inventa, sobrevive y trata de vivir la vida lo mejor posible. Al día, sin la obsesión de los europeos por el futuro a largo plazo. El cuban way of life se centra en vivir al minuto y darle al cuerpo lo que pide. Y así van pasando los días.

Aunque en su día no me fue fácil, ahora consigo cambiar rápidamente mis esquemas mentales en cuanto llego a territorio cubano.

No hay nada mejor que vivir como un cubano teniendo un poquito de plata que gastar.


POR LAS CALLES Y PLAYAS DE SANTIAGO DE CUBA

Ayer dediqué buena parte de la mañana a caminar por las calles del centro de Santiago. Bajo un sol abrasador, caminé despacio y sin rumbo fijo por estas conocidas calles. Desde Aguilera, donde me alojo en la casa de Santiago Vallina, hasta la Plaza de los Dolores –conocida como el boulevar por los locales- y de nuevo bajando por Aguilera hasta llegar al centro neurálgico de Santiago, el Parque Céspedes, presidido por la catedral de Nuestra Señora de la Ascensión. Y de allí vuelta sobre mis pasos por la paralela calle Enramada –José Antonio Saco-, la calle comercial más animada de la ciudad, donde los santiagueros se afanan en sus compras preparando el Carnaval, que comenzará este fin de semana.

Por la tarde, tras el almuerzo, me reúno con Santiago y con el muchachito que le ayuda, Alián, para hacer los preparativos de una excursión a la playa que planeamos para el día siguiente. Montados en el traqueteante Plymouth del 46, recorremos las calles lindantes a la bahía para encontrar por fin unos vendedores de pescado a quienes compramos dos libras de camarón y unos grandes filetes de cherna recién pescada. Finalizadas las compras, decidimos pasar el resto de la tarde visitando las playas situadas al oeste de Santiago, en dirección a Guantánamo. El Plymouth, al que Santiago llama cariñosamente Panchita Ventolera, consigue llevarnos con dificultad hasta Playa Siboney y Playa Juraguá. Dale Panchita, dale.

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FIESTA EN LA PLAYA. A LO CUBANO.
(20/7/2007)

Si algo les gusta a los cubanos es organizar fiestas en la playa. Es tan simple como que una familia o un grupo de amigos tenga un transporte, comida, bebida y música, para que decida pasar una jornada en una playa más o menos cercana. Una vez allí se come, se baila y se bebe hasta que mosquitos y gegenes recomiendan la retirada.

Nada más llegar a la casa de mi amigo Santiago, propuse que organizáramos una de estas fiestas. Y por ello dedicamos parte de la jornada del miércoles a aprovisionarnos para la fiesta. En un restaurante nos vendieron un par de botellas de ron Cubay a precio rebajado. En la bahía conseguimos camarones pelados y unos buenos filetes de cherna. Carmen se encargó de comprar la vianda –yuca y calabaza- y la ensalada –tomates y aguacates-, además de elementos como el cilantro y el aceite. Francisquito, un buen amigo de la familia de Santiago, se encargaría de conseguir la música y un par de cajas de cervezas de a 10 pesos cubanos. El transporte, como no, sería la ya entrañable Panchita Ventolera, el Plymouth de Santiago.

Hacia las 10 de la mañana partimos desde Santiago en dirección este, hacia Sierra Maestra. Tras algunos kilómetros y tras un encuentro con un motorista de la policía que se interesa por saber si en el vehículo viaja algún yuma –no está permitido a los turistas viajar en vehículos particulares-, y tras una avería del Plymouth que Santiago consigue resolver, aparece de nuevo ante nosotros la costa. Junto a la carretera, van apareciendo infinidad de pequeñas playas y calas más o menos arenosas y más o menos frecuentadas. Son muchos los cubanos que en carro o en guagua se han desplazado hasta ellas para celebrar sus fiestas en familia. Nos detenemos finalmente en una encantadora calita conocida como El Caletón. Allí nos instalamos y cuadramos con un guajiro el que nos suministre arroz, algunas frutas, agua y hielo, a cambio de unos pesos y un trago. Santiago, ayudado por todos, va preparando la comida. El menú consistirá en un arroz, una caldosa y ensaladas. Delicioso.

La fiesta se prolongó hasta el anochecer, entre música, risas, comida y ríos de cerveza, ron y mentiritas –cubalibres-. Esto –le dije a Chago- es mejor que trabajar, compay.

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El Caletón. (foto: Juan Carlos Enrique)

 

LA BAHIA DE SANTIAGO DE CUBA
(20/7/2007)

Pese a que desde el centro de la ciudad es fácil olvidarse de su presencia, dado que no se divisa, la ciudad de Santiago de Cuba crece junto a una imponente bahía, escenario de históricas batallas navales en la guerra hispano-norteamericana. La estrecha bocana del puerto natural que forma la bahía está presidida en su ribera más oriental por la imponente fortaleza de San Pedro del Morro, contraída en el siglo XVII. En la orilla opuesta de la entrada de la bahía reencuentra el poblado de La Socapa. Toda la ciudad se extiende tierra adentro en la misma orilla que la fortaleza. En el interior de la bahía, en su extremo más cercano a la bocana, encontramos algunos puntos de interés, como el Cayo Granma, un islote de apenas medio kilómetro de ancho que se encuentra habitado y al que se puede acceder utilizando el poco fiable ferry que parte del embarcadero cercano a la fortaleza. También es posible acceder al cayo desde el lugar conocido como Punta Gorda, donde se encuentran las instalaciones de la Marina Marlin Santiago. En esta marina, además de un restaurante de divisa con vistas a la bahía, existen servicios orientados al turismo como son el buceo, alquiler de catamaranes o incluso de kayaks. Si se exploran los alrededores de Punta Gorda puede encontrarse algunos lugares pintorescos como el lugar conocido como El Muelle, donde una desabastecida cafetería que vende cerveza Mayabe y pollo frito en moneda nacional, aparece instalada sobre las aguas de la bahía, y unida a tierra firme por una pasarela. Este lugar, en franca decadencia en el momento de mi visita, es sin embargo un punto privilegiado desde donde observar casi en solitario el mágico paisaje de la entrada de la Bahía de Santiago de Cuba, observándose tras la manga de agua las siluetas de el Morro, La Socapa y el Cayo Granma. En este lugar, uno consigue alejarse por un tiempo de bullicio de las calles de Santiago de Cuba.


BUCEO EN SANTIAGO DE CUBA

Hasta la fecha no uve ocasión de practicar buceo con botella en aguas de Santiago de Cuba. Sin embargo, sí tuve ocasión de interesarme por el tema en el centro de buceo de Marina Marlin Santiago –tels 69 14 46 y 68 63 14-, en Punta Gorda. Allí me informaron que, previa reserva, realizan salidas de buceo diarias al precio de 30 CUC por inmersión más 5 CUC por el alquiler del equipo completo. Desde este punto se realizan inmersiones prometedoras como, si las corrientes lo permiten, la visita al pecio existente en la bocana de la bahía. Se trata del navío de guerra norteamericano hundido por los españoles durante el asedio al que estos últimos fueron sometidos en 1898.

Otras posibilidades para bucear en aguas de Santiago de Cuba la ofrecen el Hotel Sierramar y el Hotel Bucanero, ambos al oeste de la ciudad.


LOS CARNAVALES DE SANTIAGO DE CUBA

La ciudad de Santiago de Cuba anda preparando con intensidad sus carnavales. Y no es para menos: los carnavales de Santiago, una de las fiestas más animadas de toda Cuba, comenzarán oficialmente en unas horas.

En las principales calles de la ciudad se ultiman los preparativos. Las tradicionales casetas de manera o de hojas de palma están ya a punto para comenzar a vender comida y bebida a los miles de cubanos y turistas que desde mañana sábado invadiran sus calles.

Y aunque como me recuerda Carmen, la esposa de mi amigo Santiago, los carnavales ya no son lo que eran –llegaron a celebrarse hasta por 30 días seguidos-, lo cierto es que vale la pena sumergirse en la orgía de música, baile y alcohol que está a punto de iniciarse. Ya tuve ocasión de vivir los Carnavales completos en 2004, sé de lo que hablo.

Mañana será un día duro, compay.

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¡LLEGÓ EL CARNAVAL A SANTIAGO DE CUBA!
(21/7/2007)

El Carnaval de Santiago de Cuba tiene merecida fama de ser el más animado de Cuba y uno de los más importantes del mundo. Hoy sábado comenzaron oficialmente los festejos y toda la ciudad es desde primeras horas de la tarde una explosión de color y sonido. La omnipresente conga santiaguera, una manifestación musical de frenético ritmo, acompaña los desfiles que hoy mismo se iniciaron. Los desfiles infantiles discurren por el centro de la ciudad, iniciándose en la Plaza de Marte y bajando por lacalle Aguilera hasta la Catedral. Miles de niños, agrupados en losllamados paseos y comparsas, desfilan hasta caer la noche entonando sus cánticos al son de la endiablada percusión y de las típicas cornetas chinas. Los más tradicionales trajes de rumbero o coloniales, se alternan con motivos infantiles. Por la noche serán los mayores, con sus congas y exuberantes vestimentas quienes desfilarán por la avenida Garzón, donde se instalan para la ocasión tribunas desde donde el público, previo pago de 5 CUC o 5 COP –ya sea usted extranjero o cubano-, puede seguir las evoluciones de los desfiles.

Mientras, a medida que va cayendo la noche, la población va acudiendo a las zonas donde se dispensa bebida y comida. Veinticuatro horas al día, los repartos de Sueños, Paseo Martí, Trocha y Santa Úrsula, los más importantes, serán testigos del ir y venir de los santiagueros y visitantes.

Allí me encontrará, querido lector, si esta noche está en las calles de Santiago de Cuba.


CONSEJOS PARA SEGUIR EL CARNAVAL

Conviene seguir ciertas normas básicas de seguridad si uno quiere disfrutar del Carnaval sin contratiempos. En las aglomeraciones de gente y en las congas abundan los carteristas. Es importante vestir sencillo, llevar el dinero justo y tenerlo este bien escondido. Es mejor no llevar cámaras de video o fotografía por la noche. Durante el día no hay problema.

Son también muy habituales las reyertas, especialmente violentas por las grandes cantidades de alcohol que consume la gente. A la menor señal de pelea, conviene alejarse del lugar.

Algunas zonas no son muy seguras en Carnaval. Por la noche, el reparto Sueños es uno de los más seguros. Santa Úrsula y Martí pueden ser conflictivos por la noche.

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COMIENDO MIERDA EN EL AEROPUERTO DE LA HABANA
(23/7/2007)

Sabrá disculparme la grosería del titulo de este post, mi querido lector, que refleja sin duda mi estado de animo actual. Me explicare: Hoy me levante temprano en Santiago de Cuba, no sin esfuerzo, dados los excesos de mi inmersión nocturna en el Carnaval. Un Yak 42 me llevó sin incidencias hasta La Habana, en un agradable vuelo en el que el comandante tuvo el detalle de explicarnos parte del paisaje que se divisaba desde el avión. La Bahía de Santiago, Manzanillo, Trinidad y el Surgidero de Batabano se dejaban ver a través de las ventanillas del vetusto reactor soviético. Mi plan, una vez llegado a la terminal 1 del aeropuerto de La Habana era, tras una espera de tres horas que pensaba amenizar con la lectura de la novela La Catedral del Mar, de Ildefonso Falcones. El vuelo hasta Nueva Gerona, capital de Isla Juventud, debía haber partido a las 14.50 horas, para cubrir la corta distancia del trayecto en apenas 40 minutos. Hasta este punto, todo perfecto.

El problema es que el vuelo no partió. No lo hizo a la hora prevista, tampoco dos horas después, ni siquiera a las seis de la tarde y tampoco a las ocho... Las explicaciones del impasible personal de Cubana de Aviación, pasaron de las supuestas complicaciones meteorológicas a los problemas técnicos, pasando por los siempre socorridos problemas de operatividad.

Tras nueve horas en la terminal nacional del aeropuerto de La Habana, y tras comunicarnos el personal de Cubana la nueva hora fijada, las 23.30, decido arriesgarme y seguir esperando. La alternativa de cancelar el vuelo y alojarme de manera no prevista en Habana no me parece especialmente alentadora. Máxime cuando en Nueva Gerona me esperan, con la comida preparada desde mediodía, en la casa de mi amiga Odalis.

Decidido, llame a Odalis y familia, les comunique el retraso, les pedí que compraran una botella de ron y que esperaran noticias. Seguiré comiendo mierda en el aeropuerto, confiando en que finalmente, Cubana se digne a transportar a los pasajeros de los dos vuelos cancelados, que siguen, a esta hora, soportando con resinación cubana su situación de abandono...

Patria o muerte, venceremos. :)

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LA ODISEA DE VIAJAR A NUEVA GERONA, ISLA DE LA JUVENTUD
(24/7/2007)

Fueron trece horas de comer mierda en el aeropuerto José Martí de La Habana. Ese fue el retraso acumulado de mi vuelo entre la capital cubana y el diminuto aeropuerto de Nueva Gerona, Isla de la Juventud. El caos en los vuelos regionales de Cubana de Aviación es una constante. La flota de destartalados Antonov AN24 y Yakolev YAK42 soviéticos está en un estado lamentable, lo que provoca constantes cancelaciones y retrasos en los vuelos. Incomprensiblemente, en este momento de absoluto caos, Cubana de Aviación acaba de subir sus tarifas para los cubanos, duplicando y hasta triplicando el precio en pesos cubanos de los vuelos. Según me cuentan, pronto se aplicará también este abusivo incremento de los precios a los billetes pagados en divisa. La alternativa al avión para llegar a Isla Juventud es, como no, el barco. Los nuevos ferrys estrenados en 2006 costaban 11 CUP/CUC por trayecto desde la terminal de Nueva Gerona hasta Batabanó. Ahora el precio se multiplicó hasta los 55 CUP/CUC, es decir, que actualmente el trayecto en barco es más caro que el vuelo. Aunque probablemente pronto se igualarán las tarifas. Así es Cuba, mi socio. El resultado: para cubanos y para turistas, hoy es más caro y más problemático trasladarse a Isla Juventud. Para mí, que acudo a este lugar precisamente por su aislamientos de los circuitos turísticos habituales, es bueno. Para la población, desastroso, ya que se complica la entrada de divisas, ya de por sí escasa.

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COSAS QUE HACER EN NUEVA GERONA, ISLA JUVENTUD
(25/7/2007)

Si, como he afirmado en más de una ocasión, considero a Cuba mi refugio de ultramar, Isla Juventud es sin duda mi refugio dentro de Cuba. Este es un lugar tranquilo, alejado de las rutas turísticas habituales, donde si se está dispuesto, uno puede sumergirse con facilidad en lo que me empeño en llamar the cuban way of life. Este lugar, no pensado para el turismo, -con la excepción del hotel Colony, desdinado a buceadores- tiene a primera vista pocas actividades que realizar. Sin embargo, hay para mí tres actividades imprescindibles que realizar si uno se anima a visitar Isla Juventud.



1. COMPARTIR CON UNA FAMILIA CUBANA

Es toda una experiencia alojarse en una bonita casa enNueva Gerona y formar parte, como uno más, de la familia cubana que lo acoge. Aquí en la isla, es posible alquilar una casa con jardín y perfectamente acondicionada por apenas 10 pesos convertibles al día. La casa de Odalis Peña, es sin duda la mejor de toda la isla.

Estratégicamente situada en la calle 10, crucecon 37 y la 39. Tanlejos del centro como para poder descansar sin molestias y tan cerca como para ir caminando a cualquier lugar. La gastronomía de la casa es además, excepcional. Odalis cocina como nadie las sopas y frijoles, el pollo, los calamares, el pescado... Hay que hacer una comida o una cena en la paladar de Odalis, para conocer bien lo que es la hospitalidad cubana. Y tras la comida o la cena, nada mejor que comprar en la calle una botellita de ron de 37 pesos y compartirla con Odalis y su familia. Imprescindible.



2. IR DE TOMADERA A LA CALLE 39

La calle 39, centro neurálgico de Nueva Gerona, se transforma al caer la noche. En la parte de la calle más cercana al Parque Guerrillero Heróico, se van dando cita, especialmente de viernes a domingo y en verano, cientos de lugareños, al tiempo que suena la música proveniente de alguna de las cafeterías o incluso de los bicitaxis, algunos de ellos equipados con potentes equipos de sonido. En la 39, se dan cita todo tipo de criaturas de la noche: desde estudiantes de las escuelas de agricultura de la isla, hasta rastafaris locales; desde padres de familia, hasta travestis; desde prostitutas y jineteras de toda índole, hasta vendedores ambulantes de mojitos.

Reconozco lector, que tengo cierta predilección por las gentes de mal vivir y los lugares con sórdido encanto. Y la calle 39 lo tiene. Pero eso sí, sin peligros. Cuba es un país muy seguro para todo aquel que evite hacer ostentación y la calle 39 de Gerona, no es una excepción. La policía vigila con discrección la zona, por lo que incluso en caso de percance, podría recurrir rápidamente a ellos.

Un consejo: evitar a toda costa la Cafetería Dia y Noche. Tiene el peor servicio de toda Cuba y el personal más impertinente de todo el Caribe.



3. CELEBRAR UNA FIESTA EN LA PLAYA

Las playas de la costa norte de Isla Juventud, las más cercanas a Nueva Gerona, no son tan magníficas como las playas del Varadero o las Playas del Este de La Habana. Las aguas poco profundas y calientes del golfo de Batabanó con sus fondos terrosos hacen que sus playas no tengan una gran calidad. Sin embargo, y teniendo en cuenta que las más aceptables son las playas de El Gallego y Playa Bibijagua, estas playas vacías de turistas son un lugar excepcional para vivir una jornada de playa a lo cubano.

Hoy mismo, me encuentro envuelto en los preparativos para la fiesta que mañana celebraré en la playa El Gallego en compañía de Odalis Peña, su familia y algunas amistades. Con un presupuesto total de 60 CUC -menos de 50 euros-, vamos a conseguir transporte, ron, cerveza, refrescos, pescado, carne y viandas para una docena de personas. Por supuesto, cocinaremos la tradicional caldosa, una especie de sopa de carne, en la misma playa.

Eso sí, cuidado con las aguamalas (medusas). Abundan en estas aguas y su picadura es muy dolorosa, aunque no grave.

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BUCEO EN PUNTA FRANCÉS. EL HOTEL COLONY.
(25/7/2007)

El único punto de Isla Juventud claramente orientado al turismo es el Hotel Colony. Totalmente aislado de cualquier núcleo poblado, el Colony está instalado en medio de una ciénaga y de manglares donde los mosquitos y gegenes son la peor pesadilla de sus inquilinos. Además, en los últimos años, el Colony ha estado totalmente dejado de la mano de sus gestores que habían permitido el casi abandono de sus instalaciones. Si bien es cierto, que bajo la gestión de Gran Caribe parece que se están invirtiendo esfuerzos y dinero en recuperar el vetusto hotel, ¿qué atractivo puede tener para el viajero el Colony?

La respuesta es sencilla: El Buceo.

El Colony y su Centro Internacional de Buceo son, probablemente, el punto más interesante de todo el Caribe para la práctica del buceo recreativo. Desde la marina, instalada junto al hotel, parten todos los días embarcaciones con buceadores rumbo a Punta del Este, a unas 15 millas náuticas del Hotel y prácticamente inaccesible desde tierra. Su aislamiento natural y su emplazamiento junto al final de la plataforma continental, hacen que los arrecifes de coral de Punta Francés sean los más vírgenes y mejor conservados de Cuba, y desde luego del Caribe.

Ayer tuve la ocasión de nuevo de compartir una larga jornada de buceo en el Colony con algunos de los instructores que ya conocí en mis anteriores visitas al centro. Allí estaban Queca, Guerra, Cabrerita, Helio y otras muchas caras conocidas. Tres barcos y casi medio centenar de buceadores nos sumergimos ayer en aguas de Punta Francés. Los barcos salen a primera hora de la mañana y no regresan hasta entrada la tarde o incluso la noche si, como ayer, se realizan buceos nocturnos. Hasta cuatro inmersiones, más snorkel en las espectaculares playas del lugar, se pueden realizar en una jornada de buceo.

Si el objetivo del viaje es únicamente bucear, alojarse en el Colony, pese a su pobre calidad y su legión de mosquitos y gegenes, puede ser una opción correcta. Eso sí, ármese de un potente antimosquitos. El más efectivo, de venta en España, Relec condiciones extremas. Es el único que probé que repele a los gegenes. Estos últimos pueden convertirse en una pesadilla para cualquier turista si no se toman las debidas precauciones.

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Embarcadero de Punta Francés, Isla Juventud. (foto: Juan Carlos Enrique)

 

 

LA CASA DE ODALIS PEÑA. MI CASA EN NUEVA GERONA.
(26/7/2006)

Casa de Odalis Peña, mi alojamiento en Nueva Gerona. Más información pulsa aquí.

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DE NUEVA GERONA A PINAR DEL RIO
(27/7/2007)

Con el permiso de Cubana de Aviación, en unas horas dejaré Isla Juventud en avión rumbo a La Habana. De ahí, desde el aeropuerto, me trasladaré hasta la central de Ómnibus - central de autobuses-, para tratar de encontrar un taxi colectivo que me lleve a la ciudad de Pinar del Río, capital de la provincia más occidental de Cuba y único lugar del país que todavía no tuve intención de visitar. Además de conocer la ciudad y la región, la más montañosa y boscosa de todo el país, pretendo viajar hasta María La Gorda, el punto más al oeste de Cuba, para bucear en sus aguas. María La Gorda, junto con Punta Francés y los Jardines de la Reina, son uno de los mejores lugares para la práctica del buceo. Espero poder sumergirme mañana o pasado en sus aguas... y poder contarlo en este blog. :)

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PINAR DEL RIO Y MARIA LA GORDA. EL ESTE CUBANO.
(30/7/2006)

A Pinar del Río, capital de la provincia más occidental de Cuba, llegué en la tarde del viernes tras un vuelo sin incidencias desde Nueva Gerona hasta La Habana, un divertido trayecto en un autobús urbano hasta la central de ómnibus en La Habana y un viaje de poco más de dos horas en un carro particular que conseguí alquilar por el abusivo precio de 30 CUC tras bregar con los jineteros de La Habana, una auténtica plaga.

Pinar del Río no decepciona. De esta tranquila ciudad, que es a Cuba lo que Lepe a España, se espera más bien poco y más bien poco es lo que ofrece. Calles tranquilas, con poco tránsito rodado y muchas bicicletas y bicitaxis. La arquitectura sencilla, con casas bajas de estilo colonial con sus características columnas, tiene su interés. Destaca en la ciudad la espectacular fachada neo gótica del actual Museo de Ciencias Naturales, en la calle Martí, que fuera construido en su día como residencia de un ostentoso y acaudalado español.

Gracias a la recomendación de mi buen amigo Patrick Rohner, webmaster de http://www.cuba-individual.com/ , me alojé en la casa de la encantadora Eloina Arteaga, en la céntrica calle Isabel Rubio 14, (Tel 048 75 34 96) en pleno centro estratégico de la ciudad. Eloina y su hija Lili son gente amable y atenta que por 15/20 CUC alquila un acogedor cuarto con aire acondicionado, dos amplias camas y frigorífico. El cuarto se encuentra en la segunda planta de un apartamento, pero goza de una amplia y espectacular terraza con vistas a la ciudad. Ideal para tomar una cerveza al atardecer.

Mi visita a Pinar del Río estaba programada como una escala antes de llegar a mi destino final en esta provincia cubana: la playa de María la Gorda.


PLAYA MARÍA LA GORDA. PARAÍSO DE BUCEADORES.

En algunos hoteles de Pinar como el Hotel Vueltabajo -calle Martí-, y en agencias de turismo estatales como Cubatur, se venden transfers en autobús para llegar a María la Gorda, a unos 150 kilómetros al oeste de la ciudad. El transfer cuesta entre 20 y 25 CUC dependiendo si se regresa en el día o algún día después. En estos hoteles y agencias es posible también contratar habitaciones de hotel -a partir de 44 CUC/noche- e inmersiones de buceo -desde 35 CUC + 7 CUC por el equipo-.

Tras el aburrido trayecto de algo más de dos horas en un autobús de turismo ocupado por británicos, belgas, alemanes y algún español, durante el cual el principal atractivo es deleitarse con el paisaje rural de Pinar primero y salvaje de Guanahacabiches después, se llega a María la Gorda.

El lugar es espectacular, un sueño para los buceadores: las tranquilas aguas azul turquesa transparentes lamen con suavidad la costa que alterna tramos rocosos y tramos arenosos. En el azul del mar aparecen aquí y allá manchas oscuras bajo las cuales intuyo el arrecife coralino.

Tras recorrer unos 12 kilómetros junto a la carretera absolutamente salvaje que bordea la playa, se llega al punto de control y tras él, totalmente aisladas de cualquier núcleo urbano, el Centro Internacional de Buceo María La Gorda.

Las instalaciones, recientemente mejoradas y gestionadas por la empresa turística cubana Gaviota, están en impecable estado. Sin grandes lujos, el complejo ofrece cabañas de manera, apartamentos de dos plantas y casitas individuales. Junto a ellas un bar, un restaurante y algunos servicios complementarios más. Y por supuesto, el centro de buceo. Instalado frente al mar, junto a los últimos apartamentos, un sencillo pero bien equipado centro de buceo. En el momento de mi llegada, el centro disponía de dos barcos en correcto estado de funcionamiento. Esto, unido a la cercanía de los puntos de buceo, garantiza travesías cortas para cada salida, lo cual, se agradece. Los equipos de buceo, con tanques de acero -mis preferidos!-, están en un estado de conservación aceptable. A mi llegada los reguladores eran totalmente nuevos y sólo se andaba escaso de aletas y de jackets, que andaban en un estado de conservación regular. Los buzos son gente muy profesional, preparada y prudente, lo cual no siempre es habitual en los centros de buceo de Cuba. Y sobre todo, son gente amable y divertida, con los que da gusto bucear.

Sobre el buceo, sólo puede definirse de una forma: ESPECTACULAR. La claridad de las aguas y su tranquilidad permanente garantizan siempre, un buceo cómodo. Los fondos son absolutamente espectaculares con veriles, grandes paredes, sinuosas cuevas y fondos coralinos rebosantes de vida. La protección especial de que goza este paraje hace que el buzo pueda encontrarse con facilidad con grandes pargos, cuberas, meros, chernas, barracudas e incluso ¡tiburones! El encuentro con tortugas también es muy habitual, dado que estas vienen a desovar en las playas situadas más allá de las instalaciones de María la Gorda, donde el proceso es vigilado por estudiantes de biología cubanos que pasan noches enteras observando a estas tortugas sin más comodidades que una tienda de campaña, agua y galletas.

En resumen: María La Gorda ofrece una calidad de buceo sólo comparable en Cuba a Punta Francés en Isla Juventud. Sin embargo, la facilidad del transporte y la calidad de su hotel, lo hace mucho más adecuado que Isla Juventud-Hotel Colony para la práctica del buceo durante varios días. Ah... y en María La Gorda, ¡apenas hay mosquitos!

 


Playa de María la Gorda. (foto: Juan Carlos Enrique)


DE PINAR DEL RÍO A VIÑALES

Mi nuevo amigo Jorgito, me espera en la casa dentro de un ratito. Cuadré con él que me llevara a visitar durante unas horas el turístico municipio de Viñales, a apenas 30 kilómetros de Pinar. Desde ahí, Jorgito, con su Fiat particular me llevará hasta La Habana y después hasta Guanabo, Playas del Este, el que probablemente será mi último destino en Cuba antes de volar de nuevo hacia Madrid. ¿O no lo será? Quizás el viaje continúe por unos días más.... el destino dirá.

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VIÑALES
(31/7/2007)

Ayer dejé Pinar del Río. Jorgito vino a recogerme con su carro particular por la mañana. Con él había cuadrado el día anterior que me llevaría hasta Guanabo-Playas del Este, mi destino final, dedicando antes parte del día a visitar la cercana población de Viñales, a apenas 25 kilómetros de Pinar. Esta población, de apenas 15.000 habitantes y su valle, declarado Patrimonio de la Humanidad, son un lugar pintoresco, atípico, donde las playas se sustituyen por mogotes montañosos y el paisaje del mar por plantaciones de tabaco, malanga y maiz.

Viñales se incluye en las rutas turísticas más habituales por Cuba. Es de suponer que los turoperadores consideran oportuno incluir la visita a este pueblo de montaña como contrapunto a las playas de Varadero o a la arquitectura colonial de Trinidad.

Lo más destacado de Viñales, es visitar el Mirador, junto al Hotel Los Jazmines, lugar desde se tiene una perspectiva de postal del Valle de Viñales en toda su extensión. Al lugar van llegando uno tras otro los autobuses de turistas que bajan, se hacen una foto, compran un souvenir y siguen su viaje.

Imprescindible es también la visita a la propia población. Un pueblito tranquilo, donde la fragancia de los pinos que pueblan sus calles transporta al viajero a un pueblecito de montaña europeo... pero con más calor. La amplias casas coloniales, algunas de ellas con excelentes vistas, se alquilan a los turistas por cientos. Todo el mundo en Viñales parece apuntarse a la explosión turística del municipio.

En los alrededores del municipio, hay otros puntos cuanto menos curiosos, como el Mural de la Prehistoria, una extraña manifestación artística gigantesca plasmada en la pared de un mogote, o la Cueva del Indio, una caverna convertida en atracción turística.

Conviene informarse antes de llegar a Viñales en el centro de visitantes del Parque Nacional Viñales, junto a ala carretera a Pinar del Río.

En mi opinión, Viñales bien merece una visita, pero no encuentro justificado alojarse en este pueblito más de un día.

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SIEMPRE NOS QUEDARÁ GUANABO. TÚ YA SABES.
(1/8/2007)

La última etapa de este viaje a Cuba se desarrollará en el pueblo costero de Guanabo. Distante apenas 35 kilómetros de La Habana, Guanabo es, junto con Santa María del Mar, uno de los puntos más interesantes de las playas del este habanero.

En Guanabo, además de las animadísimas playas de blanca arena y las casas de alquiler con los precios más caros de todo el país, hay buenos amigos a los que siempre visito en cada una de mis escapadas cubanas.

Regino Pérez, responsable del buró de reservaciones de la cercana Marina Tarará, vive en Guanabo con su chica, Iris. También Bartolomé y Mercedes, propietarios de una de las magníficas casas de alquiler del centro de la población. Y como no, muy cerca tengo a todo el personal de Marina Tarará y de su encantador centro de buceo. Cada vez que visito la zona tengo ocasión de saludar y compartir un rato con Mireya la buzo, Mini Mini el marinero y demás personajes entrañables a quienes conozco hace la casi una década.

Mis últimos días transcurren plácidos en Guanabo, en una alternancia de playa, buceo y unos tragos cortos con Regino y sus amigos.

Mañana, día 2 de agosto, volaré hacia Madrid y terminará este viaje. No hay prórroga.

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BUCEAR EN MARINA TARARÁ, PLAYAS DEL ESTE
(1/8/2007)

Para los buceadores que visiten La Habana y no tengan tiempo de planificar una larga excursión a María la Gorda, Isla Juventud o Jardines de la Reina, principales puntos de buceo en Cuba, existe la posibilidad de realizar buceo en las proximidades de la capital.

Una alternativa es desplazarse hacia el oeste de La Habana y bucear en la concurrida Marina Hemingway, donde los buzos le llevarán probablemente a bucear hacia Playas del Este. Por ello, yo prefiero bucear siempre en Marina Tarará, la pequeña y tranquila marina de Playas del Este. Aquí el buceo no está en absoluto masificado y los horarios se adaptan a los turistas.

Marina Tarará, gestionada en la actualidad por Marlin, ofrece actividades de buceo y salidas de pesca de altura, en un ambiente relajado. La marina cuenta con una encantadora playa privada en la que poder dejar a la familia mientras realizamos nuestra salida de buceo. Para más información contactar con Regino Pérez en el teléfono del buró de reservas (7) 796 02 42. Más información sobre el buceo en Tarará pulsa aquí

Los fondos de La Habana y Playas del Este no son tan espectaculares ni están tan llenos de vida como los de las reservas marinas, pero tendrán sin duda interés para el aficionado al buceo, especialmente si no tiene experiencia en el buceo tropical.

 

El autor con la buceadora Mireya Guerrero y la tripulación de la embarcación, tras dos inmersiones en las aguas próximas a la Marina Tarará.

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